Liderazgo Educativo
Quizás el tema más popular en el liderazgo educativo en los dos últimos decenios ha sido el liderazgo de instrucción. En su revisión de la literatura contemporánea sobre liderazgo, Leithwood, Jantzi y Steinbach (1999) señalan que el liderazgo de instrucción es uno de los conceptos de liderazgo más mencionados educativos en América del Norte. Sin embargo, a pesar de su popularidad, el concepto no está bien definido. La descripción de liderazgo educativo que ha alcanzado el más alto nivel de visibilidad en los últimos años es que por Wilma Smith y Richard Andrews (1989). Se identifican cuatro dimensiones o funciones, de un líder de instrucción: proveedor de recursos, recursos educativos, comunicador, y la presencia visible. Como un proveedor de recursos del director asegura que los profesores tienen los materiales, instalaciones y presupuesto necesario para realizar adecuadamente sus funciones. Como recurso de enseñanza de la principal apoya activamente las actividades de instrucción el día a día y los programas de modelado de conductas deseadas, participando en la capacitación en servicio, y siempre dando prioridad a las preocupaciones de instrucción. Como comunicador el director tiene metas claras para la escuela y articula los objetivos de la facultad y el personal. Como una presencia visible el director se dedica a observaciones hechas en clase con frecuencia y es muy accesible a los profesores y el personal. Otros han propuesto listas ligeramente diferentes de las características definitorias del liderazgo educativo. Por ejemplo, en su reflexión-Crecimiento (RG) modelo, Blase y Blase (1999) identificar las características siguientes: fomentar y facilitar el estudio de la enseñanza y el aprendizaje, facilitar los esfuerzos de colaboración entre los docentes, el establecimiento de relaciones de coaching entre los docentes, mediante la investigación de instrucción para tomar decisiones, y el uso de los principios del aprendizaje de adultos cuando se trata de los profesores. Glickman, Gordon y Ross-Gordon (1995) identifican los siguientes: asistencia directa a los profesores en sus actividades del día a día, el desarrollo de grupos de colaboración entre el personal, el diseño y la contratación efectiva de las actividades de desarrollo del personal, el desarrollo curricular, y el uso de investigación-acción. Hallinger, Murphy, Weil, Mesa y Mitman (1983) identifican tres funciones generales de la líder de instrucción: la definición de la misión de la escuela, gestión de currículo e instrucción, y la promoción de un clima escolar positivo. Por último, el liderazgo de instrucción también se ha relacionado con el liderazgo transformacional. Según Leithwood, Jantzi y Steinbach (1999), el liderazgo transformacional es una expansión del liderazgo de instrucción, ya que "aspira, en general, para aumentar los esfuerzos de los miembros en nombre de la organización, así como desarrollar la práctica más cualificados" Enviado por Mirkovich Zlatna
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